El gas natural es un combustible puente en el camino a la descarbonización, representando el 23% del mix energético global. Rusia, Irán y Qatar son las potencias indiscutibles con el 51% de las reservas mundiales. Estados Unidos se queda cerca, pero las tres primeras acumulan el 83% del total de gas natural. La demanda de gas natural aumentó un 2,5% en 2024 y se espera un aumento del 32% en la demanda mundial para 2050. El gas natural es esencial para los centros de datos, que requieren una gran cantidad de energía inmediata. Las proyecciones indican que la demanda energética de los centros de datos en Estados Unidos crecerá de 180-290 TWh en 2024 a 515-720 TWh en 2030. La producción de gas natural aumentó un 1,2% y el comercio mundial por gasoducto y GNL aumentó un 3,3%. La geopolítica juega un papel importante en la distribución del gas natural, con Rusia utilizando su poder energético como arma en la contienda con Ucrania.