Marruecos ha iniciado la construcción de su tramo del Gasoducto Nigeria-Marruecos (NMGP), un megaproyecto de 25.000 millones de dólares que cambiará el mapa energético de África y sus conexiones con Europa. El tramo de Marruecos costará unos 6.000 millones de dólares y servirá como la futura espina dorsal de la red gasista del reino. El gasoducto transafricano se extenderá a través de la costa atlántica para conectar las vastas reservas de gas de Nigeria con Marruecos, y desde allí se exportará al mercado europeo. La infraestructura está diseñada para transportar hasta 30.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año y garantizar el suministro de 13 países africanos. El proyecto rivaliza directamente con el Gasoducto Transahariano (TSGP) de Argelia, pero la inestabilidad política en el Sahel ha puesto en serios aprietos la viabilidad del corredor argelino. La ministra de Transición Energética marroquí, Leila Benali, anunció el inicio de las obras, que se espera que se completen en una fecha no especificada. El proyecto tomará una decisión final sobre la inversión a finales de 2025.