Lego detuvo los envíos de más de 2.500 piezas de su colección estándar a Estados Unidos y Canadá el 25 de agosto de 2025, debido a los nuevos aranceles impulsados por Donald Trump, que encarecen las importaciones de bajo valor. Hasta ahora, productos con un valor inferior a 800 dólares podían entrar sin pagar tarifas. Con la eliminación de esa exención, los pequeños pedidos de piezas se vuelven económicamente inviables para la compañía danesa. Los compradores norteamericanos todavía pueden acceder a la gama Bestsellers, que incluye miles de las piezas más demandadas. Sin embargo, los coleccionistas y constructores avanzados ven cómo se cierra una puerta fundamental. La realidad es que los nuevos aranceles hacen casi imposible que la empresa reactive pronto el envío de piezas sueltas sin repercutir un aumento considerable en los precios. Los costes de transporte global ya habían aumentado antes de esta medida, y la industria juguetera está absorbiendo parte del impacto. Los fans de Lego en Norteamérica no solo enfrentan precios más altos en sets completos, sino también la imposibilidad de acceder a piezas específicas sin recurrir a terceros mercados o a la reventa online.