La industria automotriz china se está expandiendo hacia Latinoamérica y África, con marcas como BYD y Great Wall estableciendo plantas de fabricación y concesionarios en la región. Marruecos es un ejemplo claro, con una sólida red industrial y acuerdos comerciales que la convierten en una puerta al Mediterráneo y al Atlántico. La industria china está aprovechando la menor protección comercial y el mayor potencial de crecimiento en estos mercados. La demanda insatisfecha en países como Sudáfrica, Argelia, Egipto y Nigeria es alta, con solo 40 coches por cada 1.000 personas. La consultora AlixPartners espera que la cuota de mercado de las marcas chinas en África y Oriente Medio pase del 10% en 2024 al 34% en 2030. Las exportaciones chinas a África ya alcanzaron las 222.000 unidades en los primeros cinco meses del año, un 67% más que en el mismo período del año anterior.