China mantiene su posición como fábrica del mundo gracias a la automatización. Cada año, se instalan más de 280.000 robots industriales en plantas chinas, lo que equivale a casi la mitad de todas las nuevas unidades que se ponen en funcionamiento en el mundo. El plan Made in China 2025 busca cimentar la supremacía tecnológica del país. Empresas como Chengdu CRP Robot Technology han lanzado robots un 60% más baratos que sus rivales, facilitando la automatización en sectores de bajo coste. El salario medio de un trabajador en fábricas de regiones como Dongguan ronda los 625 euros mensuales, muy por encima de los 165 euros de India. La introducción de robots permite compensar esta diferencia y mantener los precios competitivos. El empleo en doce industrias con gran dependencia de mano de obra cayó un 26,5% entre 2011 y 2023. China concentra el 27,7% de toda la producción global, pero su liderazgo enfrenta el reto de países del sudeste asiático como Vietnam, Bangladesh o India.