La Comisión Europea ha impuesto una multa de 2.950 millones de euros a Google por abuso de poder en el sector publicitario. La empresa favoreció sus propios servicios frente a los de la competencia, lo que se considera una práctica anticompetitiva. Google gestionaba su ecosistema publicitario de manera que otorgaba ventajas a su intercambiador de anuncios AdX en perjuicio de otras plataformas. La Comisión considera que esta práctica comenzó en 2014 y continuó hasta el presente, afectando a editores y anunciantes. Google ha manifestado su desacuerdo y prepara su defensa. La multa es la tercera que recibe Google en la UE, después de las de 2.400 millones de euros en 2017 y 4.100 millones de euros en 2018. La empresa también ha sido multada en EE. UU. y Francia por otras irregularidades. El impacto de la multa podría afectar significativamente a los ingresos de Google, cuya matriz Alphabet reportó beneficios trimestrales de 28.200 millones de dólares. La Comisión Europea considera que la separación estructural de parte del negocio de publicidad de Google podría ser una solución para evitar prácticas anticompetitivas.