Entre junio y agosto, 6.554 trenes de larga distancia y AVE llegaron con más de 15 minutos de retraso, lo que supone cuatro de cada diez trenes. La reforma del Compromiso de Puntualidad de Renfe, aprobada en julio de 2024, endureció las condiciones para reclamar un reembolso por demoras. Ahora, para lograr un 50% de reembolso, hay que esperar 60 minutos, y para obtener el 100%, hacen falta 90 minutos. Esto ha supuesto un ahorro para Renfe de más de 79 millones de euros en tres meses. La CNMC calculó que el precio medio del billete de larga distancia es de 42,84 euros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió que las incidencias continuarán al menos dos años por problemas en el material rodante. La compañía mantiene que se adapta a la normativa comunitaria, pero lo cierto es que durante años fue más generosa que lo exigido por Bruselas. El resultado es que los viajeros pierden tiempo y dinero, y Renfe se ha guardado en caja casi 80 millones que, en otras condiciones, habrían ido a compensar a los afectados. Un total de 12,5 millones de personas viajaron en AVE y larga distancia este verano, y de ellas, 25 de cada 100 sufrieron retrasos, pero solo tres de cada 100 pudieron reclamar alguna compensación.