Renfe perdió tres millones de euros debido a los incendios en Galicia y Castilla y León, que provocaron retrasos y cancelaciones de trenes. La compañía está estudiando denunciar a estas comunidades autónomas por los daños económicos sufridos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó que Renfe y Adif entienden que, de haber contado con la prevención adecuada, el servicio podría haberse prestado con total normalidad. Los retrasos no pueden achacarse a ninguna de las dos compañías porque la infraestructura no sufrió ningún daño. Sin embargo, era necesario cortar la electricidad porque los servicios de emergencia entendían que existía un riesgo si rociaban con agua las zonas cercanas. La compañía dispuso autobuses en las primeras horas, pero luego optó por cambiar las fechas de los billetes u ofrecer una cancelación completamente gratis. Las aerolíneas aprovecharon para subir los precios de los billetes gracias al trasvase de viajeros. Hasta dos millones de pasajeros se han quedado sin indemnización por llegadas que hasta hace unos meses sí habrían sido compensadas con la devolución del billete, total o parcialmente.