El Govern de Cataluña ha presentado un plan territorial sectorial para la implantación de energías renovables, que reduce la superficie reservada para centrales renovables al 1,2% del territorio catalán, lo que supone casi la mitad de lo previsto inicialmente. Según la consellera de Territori, Sílvia Paneque, esta disminución se debe al trabajo realizado por el plan, que afina las zonas aptas para la instalación de renovables. La solar fotovoltaica deberá ocupar 314 kilómetros cuadrados para 2050, mientras que la eólica terrestre llegará a 69 kilómetros cuadrados. El plan especifica que todos los municipios tendrán un objetivo mínimo de potencia instalada y las zonas aptas para situar las plantas de producción. El Govern ha identificado 7.233 kilómetros cuadrados susceptibles de usarse para la instalación de placas solares y 5.791 kilómetros cuadrados para la eólica terrestre. El plan se aprobará en enero de 2027 después de un período de exposición pública.