La cadena de supermercados estadounidense Target anunció que planea realizar 1.000 despidos y eliminar 800 puestos vacantes para reducir su plantilla corporativa global en un 8%. El director ejecutivo de Target, Michael Fiddelke, indicó que la complejidad de la empresa le impide progresar y que las decisiones se han ralentizado debido a la cantidad de capas y trabajo que se solapan. La empresa busca simplificar su estructura de negocio y avanzar hacia sus prioridades clave, como recuperar la competitividad en el segmento de estilo y diseño del sector minorista, mejorar la experiencia de los compradores y utilizar tecnología para impulsar el crecimiento. Target ha estado experimentando problemas en el sector minorista, con una disminución de las ventas y el tráfico en sus tiendas. La empresa reportó unos ingresos operativos de 1.300 millones de dólares en el segundo trimestre, un 19% menos que el mismo trimestre del año anterior. La facturación total se redujo menos del 1% interanual, y las ventas por internet se incrementaron un 4%. La empresa ha perdido cuota de mercado frente a la cadena de supermercados Walmart.