Las pymes y autónomos constituyen más del 95% del tejido empresarial español. En los últimos seis años, han desaparecido 23.000 microempresas, lo que supone una pérdida diaria de diez negocios. La asfixia regulatoria, impuestos y costes laborales son los principales motivos de esta situación. La reducción de la jornada laboral sin un incremento previo de la productividad puede llevar a una merma en el empleo del 1,8%. La subida exponencial del salario mínimo también afecta negativamente a las pymes y autónomos. El absentismo laboral, que ha superado los 1,5 millones de trabajadores en situación de baja por incapacidad temporal, supone un coste directo de más de 20.000 millones de euros anuales. La carga tributaria es excesiva para las empresas, especialmente para pymes y autónomos. Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, solicita una flexibilización del terreno económico para eliminar trabas y reducir costes.