Una sentencia del Tribunal Supremo emitida el 1 de octubre obliga a Hacienda a incluir más información en sus notificaciones tributarias. Los jueces establecen que la documentación acreditativa del intento de notificación debe reflejar la identificación del expediente, la fecha, la identidad y contenido del acto que se intenta notificar. La Agencia Tributaria debe agotar todas las vías de comunicación posibles cuando los contribuyentes no abren una notificación electrónica en un plazo de diez días. En caso de que Hacienda no cumpla este criterio y termine publicando la notificación en el BOE, este procedimiento podría considerarse defectuoso, abriendo la puerta al recurso de los contribuyentes. La sentencia del Tribunal Supremo fijó una nueva doctrina que obliga a Hacienda a aclarar el motivo de su comunicación desde el mismo acuse de recibo. Los fiscalistas consideran que esta sentencia supone una defensa de los derechos del contribuyente, que no siempre han sido respetados por el Fisco.