Corporació Griñó, un hólding de servicios medioambientales con sede en Lleida, alcanzó una facturación récord de 203 millones de euros en 2024, lo que supone un crecimiento del 9% respecto al ejercicio anterior. La empresa invirtió 36 millones de euros en infraestructuras de energía verde y reciclaje en los dos últimos años. El presidente de la compañía, Joan Griñó, destacó que 2024 fue un año de consolidación y proyección estratégica, en el que se reforzó la solidez financiera y se reafirmó el compromiso con la economía circular y la descarbonización. La empresa mejoró su rentabilidad con un ebitda de 40,4 millones, un 10% más que en 2023, y contabilizó unas ganancias netas de 14 millones de euros. Griñó opera en cinco áreas: energía, tratamiento de residuos, agua, suelos y servicios, y gestiona unos dos millones de toneladas de residuos al año. La compañía también completó la adquisición de la empresa murciana de reciclaje de baterías Azor Ambiental en junio de 2024.