Laura Butler, una mujer que trabajaba en el mundo corporativo, decidió dejar su vida tradicional para vivir en un crucero. Ella paga alrededor de 250 euros a la semana y considera que es más económico que vivir en tierra firme. Los costos incluyen alquiler, servicios públicos, alimentación, limpieza y entretenimiento. La comida y la bebida están incluidas, así como opciones de ocio como el gimnasio y los shows en vivo. Laura explica que no conoce otra forma de viajar por el mundo donde esté todo incluido. Ella viaja sola, pero en ocasiones le acompañan familia y amigos. Su ruta planificada durará hasta marzo de 2027, saltando de crucero en crucero. La seguridad que proporciona viajar en un crucero es algo que valora mucho. Los números detrás de esta decisión son sorprendentemente racionales, con una tarifa mensual que oscila entre 1.000 y 2.000 euros, dependiendo del tipo de cabina y las comodidades elegidas.