La Comisión Europea ha presentado un plan de alta velocidad que requiere 546.000 millones de euros para ser completado en 15 años. El objetivo es triplicar la red de alta velocidad, de 12.000 a 36.000 kilómetros, y reducir los tiempos de viaje entre las principales capitales europeas a la mitad. España, con 4.000 kilómetros de red de alta velocidad en operación, será uno de los beneficiados del plan. La conexión de Madrid con París y Lisboa es clave para el proyecto en España. La Comisión Europea quiere que todos los corredores estén conectados con tecnología de última generación y que la industria ferroviaria trabaje en la generación de nuevos trenes interoperables. El plan también incluye la creación de una generación de trenes armonizados de alta velocidad y la homologación de material rodante. La estatal Adif, encargada de promover y ejecutar la red de alta velocidad española, será uno de los grandes beneficiarios del plan. La Comisión Europea también ha destacado el trabajo realizado por Adif en la red de alta velocidad española, que ha invertido 60.000 millones de euros en los últimos 40 años sin dañar las cuentas públicas. El plan de Bruselas incluye varias líneas de financiación, como ayudas directas, préstamos del BEI y financiación de la banca pública nacional. La Comisión Europea también ha propuesto una legislación para fortalecer el papel de la Agencia Ferroviaria Europea y unificar normas de acreditación de maquinistas.