Warren Buffett, uno de los inversores más respetados, ha educado a sus hijos en la importancia de ganar su propio dinero sin esperar recibir el suyo en herencia. Su hija Susan Buffett reveló que cuando le pidió 41.000 dólares para reformar la cocina de su casa, él le respondió: 'Ve al banco y hazlo como todo el mundo'. Buffett se caracteriza por ser un millonario poco convencional con hábitos austeros, utilizando el mismo coche y viviendo en la misma casa que compró hace más de 60 años. Cada año, dona unos 4.600 millones a la fundación de su amigo Bill Gates y a las de sus hijos. Su objetivo es donar el 99% de sus 106.000 millones a causas benéficas. Sus hijos han aprendido la lección de su padre creando y gestionando fundaciones, como la Fundación Sherwood, que recibe aportaciones millonarias anuales de Warren Buffett. La hija del magnate confiesa que ya desde pequeños les daba una paga de 75 centavos, pero siempre recuperaba su dinero si decidían hacer algo poco productivo con él. La única cantidad notable de dinero que les dio fue en 1977, cuando les entregó 90.000 dólares a cada uno, fruto de la venta de la granja de su abuelo.