Después de años de subidas históricas, el precio del alquiler en Estados Unidos empezó a retroceder. El giro no es puntual ni local, se observa en la mayoría de grandes ciudades y se ha prolongado lo suficiente como para considerarlo un cambio de fase del mercado. La corrección es de un 3-3,5% por debajo del máximo de agosto de 2022, con descensos interanuales encadenados en los 50 mayores mercados. La ciudad de Austin es un ejemplo, con caídas de alquiler del 22% desde máximos y descensos de precios de venta del 10-18%. El patrón es común, en 2024 se entregaron más de 600.000 viviendas multifamiliares, el mayor flujo desde 1986. Hay todavía 686.000 en construcción y un 7,1% de vacancia, máximo de la serie. El tiempo que pasa desde que una vivienda se publica en el mercado hasta que se firma el contrato con un inquilino ahora tarda más: 31 días de media frente a los 19-20 días en el pico de estrechez de 2021.