En Alemania, muchos jubilados están volviendo al trabajo debido a que sus pensiones no son suficientes. El gobierno alemán promueve esta tendencia y busca aumentar la edad de jubilación, que actualmente es de 66 años y se prevé que alcance los 67 años para 2031. El año pasado, más de 1,1 millones de personas mayores trabajaban después de los 67 años. El gobierno busca estabilizar el nivel de las pensiones en el 48% de los ingresos medios actuales hasta 2031. Una comisión de expertos elaborará propuestas para lograr este objetivo. El modelo de Alemania tiene dificultades debido a la recesión, problemas estructurales y competencia asiática. Las pensiones en Alemania son bajas, con una tasa de reemplazo del 52,8%, lo que significa que un jubilado alemán cobrará una pensión de aproximadamente la mitad de su último salario. El gobierno busca que más personas trabajen más tiempo y está considerando endurecer las reducciones por jubilación anticipada, vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida y ajustar las pensiones a la inflación.