El petróleo ya no es el recurso más valioso, ahora los minerales críticos y tierras raras son fundamentales para las tecnologías de vanguardia. China produce cerca del 60% de las tierras raras y controla casi el 90% del procesamiento global, lo que le da un poder de mercado inédito. Europa depende en un 98% de China para obtener tierras raras. Estados Unidos y la Unión Europea buscan reducir su dependencia de China y están impulsando inversiones en su propio territorio y buscando alianzas con países aliados. América Latina, especialmente Argentina, que ocupa el tercer lugar mundial en producción de litio, es clave en esta nueva geopolítica de recursos. La demanda de estos recursos se multiplicará por cuatro hacia 2040, lo que implica que las tensiones actuales se intensificarán. La rivalidad entre China y Estados Unidos se extenderá a nuevos escenarios, involucrando a aliados y arrastrando a otros países al tablero global. La gran incógnita es si será posible garantizar un acceso responsable y sostenible a estos materiales.