La Comisión Europea ha impuesto una multa de 2.950 millones de euros a Google por abusar de su posición dominante en el sector publicitario digital. El presidente de EEUU, Trump, ha respondido amenazando con iniciar una investigación bajo la Sección 301, un mecanismo que permite imponer aranceles a países que considera que están discriminando a empresas estadounidenses. La multa se suma a otras tres impuestas a Google en los últimos años, por un total de 10.210 millones de euros. Google ha anunciado que recurrirá la decisión ante los tribunales europeos. La tensión entre EEUU y la UE por el tema de las multas a empresas tecnológicas estadounidenses sigue creciendo. La investigación bajo la Sección 301 podría desatar una nueva etapa de tensiones comerciales entre ambos bloques. La Comisión Europea ha dado a Google 60 días para presentar un plan de cumplimiento y ha advertido que, si no es convincente, se reservará la opción de exigir medidas estructurales. El caso de Google se inscribe en un contexto de vigilancia reforzada sobre las grandes plataformas digitales. La decisión de la Comisión Europea ha sido defendida por la vicepresidenta ejecutiva, Teresa Ribera, quien ha asegurado que la multa refleja el compromiso de Bruselas con un mercado publicitario más abierto.