En Stilfontein, Sudáfrica, bandas armadas disputan el oro en túneles abandonados. El precio del oro se ha triplicado en la última década y subió un 25% en lo que va de año, cotizando en torno a 3.331 dólares la onza el 21 de agosto. La ONG SwissAid estima que 435 toneladas de oro, unos 31.000 millones de dólares, salieron de contrabando de África en 2022. En Perú, el 40% de las exportaciones de oro del año pasado fueron ilegales. El crimen organizado está incrustado en las cadenas de suministro globales del oro, con mafias ganando más dinero con el oro que con la cocaína. El oro se legaliza en el instante en que se funde en un lingote, lo que permite su integración en el sistema financiero internacional. Los gobiernos intentan reaccionar, pero el patrón se repite: corrupción local, territorios imposibles de vigilar y redes criminales mejor financiadas que los propios Estados.