Varias empresas chinas que cotizan en el Nasdaq se desplomaron en julio después de una intensa promoción en las redes sociales, lo que llevó a que los inversores perdieran miles de millones de dólares. Las acciones de siete pequeñas compañías, como Concorde International, Ostin Technology y Pheton Holdings, cayeron más de un 80% en unas pocas sesiones bursátiles, reduciendo su capitalización bursátil total en 3.700 millones de dólares. Los analistas creen que estas operaciones presentan características de estafas de 'inflar y vender', que consisten en inflar artificialmente el precio de las acciones y luego venderlas de repente. El FBI informó que las denuncias de víctimas por fraudes de este tipo habían aumentado un 300% en el último año. La empresa de análisis InvestorLink había alertado sobre la posible manipulación de las acciones de algunas de estas empresas, como Pheton y Ostin, antes de que cayeran en picado. Los inversores, como Tia Castagno y Ryan Sweetnam, perdieron grandes sumas de dinero después de invertir en estas empresas siguiendo consejos de supuestas empresas de inversión legítimas en las redes sociales.