El barco chino 'Istanbul Bridge' ha cruzado el Ártico en solo 20 días, transportando 4.000 contenedores de componentes para coches eléctricos desde Ningbo-Zhoushan (China) hasta Felixstowe (Reino Unido). La travesía se realizó por la Ruta Marítima del Norte, un pasillo que discurre dentro de la zona económica exclusiva de Rusia. El cambio climático ha hecho posible esta ruta, que reduce la dependencia del estrecho de Malaca y del canal de Suez. La empresa Sea Legend Line Limited asegura que la ruta reduce tiempos y costos, así como emisiones de CO₂. El director ejecutivo, Fang Yi, destacó que pueden reducir los niveles de inventario hasta un 40%. Las exportaciones chinas hacia Europa crecieron 14% interanual en septiembre, mientras que las destinadas a Estados Unidos cayeron un 27%. El viaje del 'Istanbul Bridge' es un reflejo de un nuevo orden global que se despliega bajo un planeta que cambia.