La Administración china respondió a las sanciones de EEUU aplicando controles de exportación de minerales críticos, incluyendo el tungsteno. China controla el 83% del tungsteno mundial y ha limitado drásticamente su exportación, lo que ha aumentado el precio del mineral en un 55% desde febrero. EEUU, Europa, Japón y Corea del Sur están intentando asegurar su suministro de tungsteno implementando medidas políticas para reducir su dependencia de China. El tungsteno es esencial para la industria de los chips, los coches eléctricos, la aeronáutica y el armamento avanzado. La reserva estratégica de tungsteno de EEUU se está considerando reabastecer después de haber estado vendiéndolo durante muchos años. Los principales productores de tungsteno, después de China, son Vietnam, Rusia y algunos países de África Central y Sudamérica.