El Gobierno canadiense ordenó el fin de la huelga de auxiliares de cabina de Air Canada después de que unos 10.000 trabajadores iniciaran un paro que obligó a suspender todos los vuelos de la principal aerolínea del país. La ministra de Empleo de Canadá, Patty Hajdu, declaró que la disputa entre la empresa y los trabajadores no se resolverá en la mesa negociadora y que el impacto de la huelga en el país es enorme. La huelga afectó a unos 130.000 viajeros diariamente y obligó a suspender unos 700 vuelos al día. El sindicato Canadian Union of Public Employees (CUPE) criticó la decisión del Gobierno canadiense, argumentando que se están violando los derechos constitucionales de los trabajadores. La huelga se inició después de ocho meses de negociaciones para la firma de un nuevo acuerdo colectivo. El presidente de la sección sindical de CUPE en Air Canada, Wesley Lesosky, afirmó que el Gobierno está dando a Air Canada exactamente lo que quiere: horas y horas de trabajo no remunerado de auxiliares de vuelo mal pagados, mientras la compañía obtiene beneficios extraordinarios y una remuneración ejecutiva desorbitada.