La filial neerlandesa de Wingtech, Nexperia, ha sido intervenida por la UE después de descubrirse que su director, Zhang Xuezheng, desvió fondos europeos para rescatar su propia fábrica en Shanghái, WingSkySemi. La maniobra ha desatado represalias comerciales de China y ha puesto en riesgo el suministro de chips básicos para la producción de vehículos en Estados Unidos y Europa. La Ondernemingskamer ha revelado que Zhang Xuezheng utilizó dinero de Nexperia para financiar su propia fábrica china, con órdenes por valor de 200 millones de dólares, cuando la compañía solo necesitaba 70 u 80 millones. El escándalo ha provocado un terremoto interno, con la UE invocando la Goods Availability Act y congelando el control de la empresa. La industria automovilística se ve afectada, con grandes fabricantes de automóviles como Ford, GM, Volkswagen y Toyota advirtiendo que la paralización de Nexperia puede afectar la producción en Estados Unidos en cuestión de semanas.