El Departamento de Comercio de EEUU ha decidido no conceder licencias para que los fabricantes de chips extranjeros puedan expandir su capacidad de producción en China o actualizar la tecnología existente. Esto afecta a empresas como Samsung y SK Hynix, que tienen plantas en China y necesitan enviar nuevas máquinas de fabricación de circuitos integrados para proteger su competitividad. La medida se aplica en 120 días y el Departamento de Comercio ha advertido que no concederá licencias que persigan expandir la capacidad de producción en China. El Gobierno de Corea del Sur está negociando con su homólogo estadounidense para proteger el negocio de sus compañías en China. La medida es un intento de minimizar el riesgo de que los equipos de litografía y procesamiento de obleas de vanguardia caigan en las manos de China. En 2022, el Departamento de Comercio de EEUU concedió una exención temporal a varios fabricantes de semiconductores extranjeros que tienen plantas en China, pero este período de permisividad ha expirado.