En Australia, 45 trabajadores del Commonwealth Bank (CBA) fueron despedidos después de entrenar a la herramienta de IA Bumblebee AI, que reemplazó sus funciones. Una de las afectadas, Kathryn Sullivan, de 63 años, había dedicado 25 años a la entidad como cajera y representante de atención al cliente. El banco obtuvo ganancias de más de 10.000 millones de dólares australianos en el último ejercicio, pero la reducción de personal generó quejas de clientes y un deterioro del servicio al usuario. El CBA ofreció reincorporar a los despedidos, pero muchos rechazaron la propuesta debido a las nuevas condiciones laborales. El caso ha generado debate sobre los límites de la automatización en el sector financiero y el papel de la inteligencia artificial en la atención al cliente. Expertos señalan que hasta un 30% de las tareas laborales en Europa y Estados Unidos podrían automatizarse antes de 2030, lo que obligará a millones de trabajadores a reciclarse o cambiar de profesión. El banco anunció una alianza con OpenAI para mejorar la detección de fraudes y optimizar la experiencia de usuario, al tiempo que traslada cientos de empleos a India.