China ha establecido un nuevo régimen de control sobre las tierras raras y las tecnologías vinculadas a su extracción, procesado y fabricación de imanes. Cualquier producto fabricado fuera del país que contenga al menos un 0,1% de materiales de origen chino necesitará licencia para ser exportado. El Ministerio de Comercio ha fijado un procedimiento de revisión caso por caso para las exportaciones relacionadas con chips de 14 nanómetros o menos y memorias de alta densidad. La aplicación del nuevo marco exigirá un alto grado de coordinación entre empresas y autoridades. El calendario de aplicación es escalonado, con parte del nuevo marco entrando en vigor de inmediato y el resto el 1 de diciembre. El Ministerio de Comercio también ha habilitado un canal de consultas para los casos dudosos. La estrategia de China es demostrar que conserva palancas decisivas en sectores que Estados Unidos considera estratégicos, desde los semiconductores hasta los materiales que sostienen su industria militar. El gigante asiático convierte los minerales estratégicos en un instrumento de poder económico y diplomático, reforzando su peso en la negociación con Washington.