La reforma bancaria de Basilea III ha entrado en vigor y afectará a la banca europea, especialmente a Deutsche Bank y Crédit Agricole, que perderán 631 y 751 puntos básicos de solvencia, respectivamente. CaixaBank, BBVA y Santander, por otro lado, tendrán un impacto menor, con pérdidas de 185, 193 y 231 puntos básicos, respectivamente. La reforma busca homologar el uso de modelos para calcular los riesgos y establecer reglas claras para evitar la libertad absoluta que tenían las entidades hasta ahora. La zona euro empezará a aplicar la reforma con un 50% de modelos estandarizados, mientras que Suiza lo hará con un 60%. La reforma se aplicará de forma escalonada hasta 2030, cuando un mínimo del 72,5% de los activos ponderados por riesgo (APR) deberán ser calculados con modelos estandarizados. Los bancos españoles, que utilizan criterios propios para un porcentaje menor de sus APR que la media europea, salen beneficiados de esta reforma.