BBVA ha recurrido ante el Tribunal Supremo la condición impuesta por el Gobierno para aprobar la oferta pública de adquisición (OPA) sobre Banco Sabadell, que obliga a mantener ambos bancos separados por un periodo de tres años, extensible a cinco. El Consejo de Ministros dio luz verde a la OPA en junio con esta condición, lo que complicaba la operación y retrasaba la posibilidad de obtener los 850 millones de ahorros previstos. El BBVA considera que solo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) podía imponer condiciones a la operación de concentración. El banco recurrió ante el Tribunal Supremo el 15 de julio, antes de que la Comisión Europea abriera un expediente a España por su actuación en la OPA. El consejero delegado del BBVA, Onur Genç, no comentó sobre el tema en la rueda de prensa de presentación de resultados. El BBVA anunció un beneficio semestral récord y prevé ganar 48.000 millones en cuatro años, con una rentabilidad media del 22%. El Gobierno defiende su actuación, señalando que ha actuado en línea con la normativa nacional. El Ministerio de Economía respetará la decisión del BBVA.