Amancio Ortega, fundador de Inditex, ha creado un imperio inmobiliario internacional llamado Pontegadea, con activos valorados en más de 20.000 millones de dólares. La estrategia de Pontegadea se basa en la compra y alquiler de inmuebles con inquilinos solventes, evitando grandes gastos de actualización. En los últimos meses, Pontegadea ha vendido dos edificios, uno en París por 80 millones de euros y otro en Manhattan por 50 millones de dólares, debido a que necesitaban reformas costosas. A pesar de estas ventas, Pontegadea sigue invirtiendo, como lo demuestra la compra de un edificio de oficinas en París, un hotel en Ámsterdam por 85 millones de euros y un centro de distribución logístico en Hoofddorp por 145 millones de euros. La clave de Pontegadea es asegurar la rentabilidad y minimizar los gastos. La empresa opera bajo el principio de mantener la práctica totalidad de la cartera ocupada con inquilinos de máxima solvencia.