Michael Bloomberg, de 83 años, y Tim Martin, de 70 años, son ejemplos de personas que han aprendido un nuevo idioma a una edad avanzada. Bloomberg dedica una hora y media diaria a aprender español, mientras que Martin estudió francés durante 17 años. Investigaciones recientes han demostrado que aprender un nuevo idioma después de los 60 años es factible y que los estudiantes mayores pueden tener ventajas en cuanto a métodos de enseñanza. La profesora Antonella Sorace afirma que no es necesario aspirar a la perfección lingüística y que la gente debe comprender que la perfección en el bilingüismo no existe. Los estudios también sugieren que el aprendizaje de un nuevo idioma puede tener beneficios cognitivos y que los adultos mayores pueden aprender de forma más independiente. Desde 2003, Martin ha estado estudiando francés y espera retomar sus clases. Bloomberg también alberga la ambición de hablar español con fluidez. La Universidad de Essex y la Universidad de Edimburgo han realizado estudios sobre el aprendizaje de idiomas en la tercera edad, y los resultados son alentadores.