En España, la tradición de poner nombres compuestos a los bebés recién nacidos está en declive. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2023, no había nombres compuestos entre los 100 más frecuentes. En los años 60, nombres como Francisco Javier, Juan Carlos y Jose Antonio eran comunes, pero en las décadas siguientes, su popularidad disminuyó. La creación del Registro Civil y la disminución de la influencia de la Iglesia Católica en la sociedad española han contribuido a este cambio. Ahora, los padres optan por nombres simples y no religiosos. La periodista Marta Moreno Pizarro analiza esta tendencia y destaca que, aunque los nombres compuestos están en desuso, aún existen personas que los llevan, especialmente entre las generaciones más mayores. La edad media de las personas con nombres compuestos es de entre 50 y 60 años. La lista de los nombres más frecuentes en España muestra que María y Juan son nombres simples que siguen siendo populares, pero no como parte de nombres compuestos.