En 1492, Cristóbal Colón zarpó desde Palos de la Frontera en busca de una ruta directa hacia Asia, pero encontró un continente desconocido para Europa. Si Colón no hubiera llegado, el continente americano podría haber seguido su evolución sin interrupciones externas. Las civilizaciones como mayas, mexicas e incas podrían haber consolidado alianzas o confederaciones. Es probable que Portugal hubiera tomado la delantera en la conquista del Nuevo Mundo, modificando el mapa lingüístico y político de América. La llegada de Colón inició un proceso brutal que afectó a los pueblos originarios, pero un encuentro tardío con América podría haber generado un modelo diferente de colonización. La historia del mundo moderno está escrita sobre la base del encuentro entre Europa y América, y todo lo que este desencadenó. Si Colón no hubiera llegado, el mapa geopolítico sería radicalmente diferente, con lenguas indígenas dominando el continente y naciones del mundo distintas. El flujo masivo de metales preciosos procedente de América transformó la economía europea, y sin ese aporte, potencias como España habrían tenido un desarrollo más lento. Productos como el maíz, la patata y el cacao no habrían llegado a Europa en el siglo XVI, impactando en la dieta y la demografía del Viejo Mundo.