La arquitecta Rikke Feder Piil y su familia han renovado un piso de 99 metros cuadrados en Søborg, convirtiendo dos habitaciones en cuatro dentro de un primer piso de apenas 39 metros. El proyecto ha sido reconocido con el premio Bevar Boligen, que celebra la preservación y transformación de viviendas existentes. La iniciativa busca reducir el impacto ambiental del sector inmobiliario, que tiene una enorme huella climática. El premio ha sido otorgado a cinco proyectos, incluyendo el de Simon Vinzent, que transformó una antigua fábrica en un conjunto residencial para seis familias. Rikke Feder Piil destaca que su hogar puede servir de inspiración para otros y que es fundamental aprovechar lo que ya se tiene, optimizar los metros existentes y darles una nueva vida. El premio Bevar Boligen es una distinción creada por los Danish Residential Architects y la iniciativa Bevar Mere.