Un youtuber ha recreado tres recetas españolas de hace más de 300 años. La primera receta es el ajoblanco, precursor del gazpacho, que se hacía sin tomate y con pan duro, almendras, ajo, vinagre, agua, sal y aceite de oliva. La segunda receta es la alboronía, precursor del pisto, que se salteaba con berenjenas, calabaza, cebolla, ajo, garbanzos, comino y canela. La tercera receta es la olla podrida, precursora del cocido madrileño, que se cocinaba con múltiples tipos de carnes, garbanzos, judías y verduras. Al probarlas, se nota que el sabor es diferente al de las recetas actuales. El ajoblanco es más suave y cremoso, la alboronía es rica y especiada, y la olla podrida es reconfortante y potente. Estas recetas datan de la época medieval, antes de la influencia del tomate en la gastronomía española, que llegó en el siglo XVI.