El cabello de ángel es un dulce tradicional que se prepara durante los meses de otoño e invierno. Se obtiene a partir de las fibras caramelizadas de la pulpa de ciertas frutas, como la calabaza, el pepino, los melones, las sandías, el chayote y las lufas. La producción de cabello de ángel se concentra en España durante estas estaciones frías, ya que es la época de recolección de la calabaza confitera. Para obtener el cabello de ángel, se cocina la pulpa de la fruta y se incorpora una solución de azúcar muy concentrada, como el almíbar, hasta que se deshilen los trozos formando hilos finos de color dorado o amarillo. Se puede encontrar como relleno en ensaimadas, empanadillas dulces, hojaldres o pastas artesanales, especialmente durante la temporada navideña. La receta casera requiere 2-3 kilogramos de calabaza, 500 gramos de azúcar y medio limón, y se cocina durante aproximadamente 2 horas. El cabello de ángel es un ingrediente versátil que se puede combinar con otros productos como frutos secos, queso fresco o crema pastelera.