En Donostia, la ciudad cuenta con unos 460 ascensores antiguos, pero debido a la aplicación de normativas, el 90% de ellos han desaparecido. Ahora, con la entrada en vigor del real decreto estatal 355/2024 y el decreto autónomico 80/2022, los vecinos se movilizan para conservar los ascensores históricos. La plataforma SOS Ascensores Históricos-Igogailu Historikoen Alde, fundada por Paula, busca medidas concretas como la elaboración de un inventario de ascensores históricos y el reconocimiento institucional de los ascensores históricos como parte del patrimonio que debe ser protegido. La historia de Paula es paradigmática, ya que su madre lideró una campaña mediática para evitar la sustitución del ascensor en su edificio. La plataforma busca el acceso a subvenciones públicas para evitar la sustitución o eliminación de los ascensores históricos. Ciudades como Barcelona o Bruselas ya han protegido sus ascensores modernistas y adaptado la legislación para permitir su supervivencia. Los ascensores históricos de Donostia no son meros mecanismos funcionales, sino obras de arte industrial que requieren soluciones técnicas a medida. La supervivencia de estos ascensores depende de la voluntad de las comunidades y la protección institucional.