La Iglesia Católica enfrenta una grave crisis de recursos humanos, con una disminución de 14.000 sacerdotes entre 2011 y 2023, llegando a 106.495. La población católica mundial se ha duplicado desde 1970, pero el número de sacerdotes ha disminuido. El envejecimiento del clero y la falta de relevo están dejando parroquias sin líderes espirituales. La crisis se debe a factores como la pérdida de estatus, el compromiso de la vida sacerdotal y el celibato, y los escándalos de abusos sexuales. La Iglesia está adoptando estrategias de gestión como la externalización de servicios y la contratación de talento extranjero. El Vaticano intenta modernizar su campaña de reclutamiento, pero la pregunta sigue en el aire si serán suficientes estos esfuerzos para revertir la tendencia. En Europa y América del Norte, la crisis es más grave, mientras que en África hay un crecimiento lento del 1,1% en 2023. La canonización de Carlo Acutis es un gesto para conectar con la generación millennial.