La serie de Netflix, La casa Guinness, estrenada el 25 de septiembre, revela la historia de la familia detrás de la cervecería más famosa de Irlanda. La trama se centra en la familia Guinness tras la muerte de Sir Benjamin Guinness y las repercusiones de su testamento en sus cuatro hijos adultos: Arthur, Edward, Anne y Ben. La serie, de ocho capítulos, se rodó en Liverpool, Stockport y Cheshire, y no solo se centra en la historia de los descendientes del patriarca, sino también en el impacto que tuvo Guinness en la economía y la industria de la Irlanda de la época. La familia Guinness sufrió una especie de 'maldición' con varias tragedias personales, como la muerte de Walter Guinness en 1944 y la de Arthur Onslow Edward Guinness en un combate militar en 1945. La familia también tuvo éxito económico y político, con varios miembros accediendo a posiciones políticas y títulos nobiliarios, como Sir Benjamin Guinness, Lord Mayor de Dublín, y Edward Guinness, Conde de Iveagh. La historia de la familia empieza con Arthur Guinness, quien firmó un contrato de alquiler por 9.000 años para una cervecería en St. James's Gate, Dublín, en 1759, y se casó con Olivia Whitmore, con quien tuvo 21 hijos.