La ensaimada mallorquina es un dulce típico de las Baleares, elaborado con harina, agua, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo. Su origen es incierto, pero se cree que puede derivar de la bulema, un pan dulce árabe, o de la tradición repostera hebrea. En 1996 obtuvo la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y en 2003 se reforzó como denominación específica. Existen variedades como la ensaimada rellena de cabello de ángel, crema pastelera o chocolate. En Menorca también se elaboran ensaimadas y se conoce la coca bamba, un dulce esponjoso similar al brioche. La isla ha ganado premios internacionales, como el Campeonato Mundial de Ensaimadas, donde una pastelería de Es Mercadal obtuvo el primer premio. La ensaimada es un símbolo de las Baleares y se ha convertido en un dulce reconocido a nivel internacional. Santiago Rusiñol escribió que la ensaimada de mora se hizo cristiana, de cristiana se hizo mallorquina, y de mallorquina se transformó en alimento de toda la Humanidad. En los últimos años han aparecido propuestas innovadoras, como ensaimadas con frutas de temporada o versiones de chocolate rosa elaboradas con cacao Ruby.