La calavera de Pedro de Luna, también conocido como el Papa Luna, ha generado una disputa entre los municipios de Illueca y Sabiñán, en Zaragoza. La reliquia ha estado en el centro de una rivalidad que dura siglos, con cada municipio reclamando su derecho a poseerla. Illueca argumenta que la calavera pertenece a su patrimonio por razones de origen y memoria familiar, mientras que Sabiñán sostiene que la custodia es suya porque la reliquia estuvo depositada allí durante siglos y fue entregada legalmente al pueblo. La disputa se remonta a seis siglos, cuando la calavera fue trasladada al castillo palacio de Illueca después de la muerte de Pedro de Luna en 1423. Posteriormente, la calavera fue profanada y solo se conservó el cráneo, que acabó en el palacio de los condes de Argillo en Sabiñán. En 2000, la calavera fue robada y posteriormente recuperada, y en 2021 regresó a Sabiñán con la consideración de Bien de Interés Cultural. La figura de Pedro de Luna, que fue elegido pontífice en Aviñón en 1394 y se mantuvo en sus convicciones incluso tras ser excomulgado, ha alimentado la disputa entre los dos municipios. Illueca ha contratado a un abogado para presentar una nueva demanda y determinar quién puede cumplir mejor la voluntad de los descendientes del Papa Luna.