En Rosemarkie, Escocia, se descubrió un tesoro de bronce enterrado hace 3.000 años, que incluía nueve piezas: seis brazaletes y tres adornos especiales. Los análisis indican que estos objetos pertenecen a la Edad del Bronce tardía, entre 894 y 794 a.C. Los arqueólogos también encontraron restos de cremaciones humanas, un fragmento de hacha y una falange de oso datada entre 3000 y 2000 a.C. El estudio revela que los objetos se fabricaron con técnicas sofisticadas, como la fundición a la cera perdida, y que el metal utilizado provenía de Gales e Inglaterra. Esto sugiere que Rosemarkie estaba conectada con otras regiones de Reino Unido y participaba en el comercio y la compra de materiales valiosos. Los adornos penanulares encontrados son considerados algunos de los más completos y elaborados encontrados en Escocia, con 37 y 13 anillos pequeños respectivamente.