Suecia ha creado un 'canon cultural' con 100 elementos que definen la cultura sueca, incluyendo a Ingmar Bergman, Pippi Calzaslargas, IKEA y la baja de paternidad paritaria. Sin embargo, la lista ha generado polémica por la ausencia de iconos como ABBA y la gastronomía sueca. El comité que creó la lista argumenta que el corte temporal se fijó en 1975, lo que explica la ausencia de ABBA, pero no la falta de representación de la gastronomía. La lista también incluye elementos como el avión de combate Saab Viggen, lo que ha generado críticas por la representación de una Suecia desfasada. La población sueca es cada vez más diversa, con un 20-30% de habitantes con raíces en otras culturas. El proyecto permitió a los ciudadanos sugerir elementos para la lista, recibiendo más de 9.500 propuestas, incluyendo la pizza kebab y la Iglesia sueca de Satán. La lista se utilizará en colegios y para enseñar a inmigrantes sobre la cultura sueca.