Investigadores de EE.UU. y Reino Unido han trazado 'mapas de asesinatos' en Londres, Oxford y York, analizando 355 asesinatos ocurridos entre 1296 y 1398. Los datos revelan que los estudiantes universitarios de la época eran más problemáticos que los de hoy en día, y que la tasa de homicidios en Oxford era tres a cuatro veces mayor que en Londres o York. La universidad medieval atraía a jóvenes de entre 14 y 21 años, que vivían armados y se organizaban en 'naciones' según su región de origen, lo que llevaba a conflictos y guerras en las calles. Los homicidios se concentraban en áreas de alta visibilidad, como mercados, ferias y plazas, y los domingos eran los días más peligrosos. Los investigadores sugieren que los cambios en la gobernanza urbana y la organización de los espacios podrían haber tenido un rol crucial en la reducción de la violencia a largo plazo.