Un nuevo estudio histórico realizado por el historiador Dénes Harai ha analizado las prácticas punitivas de Vlad III Dracula, también conocido como Vlad el Empalador. El estudio, publicado en Transactions of the Royal Historical Society, revela que la leyenda ha exagerado la brutalidad de Vlad. Según Harai, la cifra de 20.000 cuerpos empalados en un campo en 1462 es poco probable y virtualmente imposible. En lugar de eso, los datos sugieren que podrían haber sido entre 1.600 y 1.700 víctimas. El estudio también examina otros casos de empalamientos y ofrece datos concretos, como el caso de 41 comerciantes sajones de Brașov que fueron empalados en 1459. La investigación de Harai establece un coeficiente de exageración histórica y sitúa el total de víctimas por empalamiento atribuibles a Vlad en torno a las 2.000 personas a lo largo de sus tres mandatos como príncipe de Valaquia. El estudio ofrece una imagen más precisa de Vlad como un gobernante brutal, pero también racional y calculador, influido por las prácticas de su tiempo. La investigación marca un antes y un después en la historiografía sobre Vlad III y presenta un retrato más humano del príncipe que sembró el terror en el sudeste europeo.