Un equipo de arqueólogos ha descubierto un cofre de bronce con forma de templo romano en la ciudad de Turda, Rumanía. El cofre, que data del siglo III, está decorado con columnas, frontón triangular y relieves arquitectónicos que imitan la fachada de un templo clásico. El hallazgo se produjo en una zona residencial de las antiguas canabae legionis de Potaissa, cerca del cuartel de la Legio V Macedonica. El cofre podría haber contenido pequeñas ofrendas, amuletos o símbolos devocionales dedicados a alguna deidad protectora del hogar o del individuo. La caja-templo es un objeto ritual que se utilizaba en un contexto civil, lejos de los grandes templos imperiales. El descubrimiento ha abierto una ventana inesperada al mundo religioso, doméstico y cultural de la provincia romana de Dacia durante el siglo III. La Legio V Macedonica, fundada hacia el 43 a.C., fue testigo y protagonista de algunos de los capítulos más turbulentos del Imperio. El cofre-templo hallado es prueba de la fusión de culturas en la región, donde lo romano se mezclaba con tradiciones locales. El objeto tiene 1.800 años de antigüedad y es único en su tipo.