Vic, en la comarca catalana de Osona, conserva un legado histórico que refleja su desarrollo desde la época romana hasta la actualidad. Un templo romano del siglo I d.C. permaneció desconocido durante siglos, cubierto por un castillo medieval. Su redescubrimiento ha ofrecido una oportunidad para estudiar la arquitectura y la organización de los espacios de culto romanos. El templo se construyó con planta rectangular y columnas de estilo corintio. Los trabajos de restauración y conservación se han realizado siguiendo criterios que preservan la integridad del templo. La visita al templo permite conocer un espacio arqueológico que durante siglos estuvo oculto y entender cómo se relaciona con el desarrollo de la ciudad. Vic ofrece un conjunto de espacios patrimoniales que permiten recorrer la ciudad de manera integral, combinando arquitectura, historia y vida urbana. La Plaza Mayor, la Casa Comella, la Catedral de Vic, el puente medieval de Queralt y la Iglesia de San Felipe son algunos de los lugares destacados.