El puente medieval de Torquemada, en la provincia de Palencia, es una obra civil importante de la época, con 352 metros de largo y 25 arcos. Fue construido entre 1583 y 1586 por Diego Gómez de Sisniega y su hijo García de Sisniega, y reconstruido en varias ocasiones debido a daños y hundimientos. El puente ha sido testigo de importantes eventos históricos, como el paso de la reina Juana I y Carlos V, y ha sido escenario de batallas durante la invasión napoleónica. En 1746, Antonio de los Cuetos amplió el puente a 25 arcos, y en 1778, Juan Antonio de Vierna Camino lo reconstruyó. El puente es un importante patrimonio cultural y turístico de la región, y su entorno ha sido desarrollado para el disfrute público, con un parque y un molino cercano. El puente ha sido objeto de varias intervenciones de rehabilitación y mejora a lo largo de los siglos, y sigue siendo una obra civil indispensable de la localidad.